Mostrando entradas con la etiqueta Emmett. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Emmett. Mostrar todas las entradas

Mi oscuridad tiene un precio

Mi oscuridad tiene un precio




¿Qué suspiras cuando mientes? Tus ojos se escapan de los míos y me impides ver qué hay en su interior, lo que no puedes esconder tras el cristalino llanto húmedo que retuerce tus entrañas; y las mías. Mientras tus recuerdos se acostumbran a esfumarse de mi mente, infectas nuestras sonrisas con el agridulce tacto de esa vanidad que usas como escudo. Te pierdes de ti mismo, te dejas arrastrar y apartas mi mano cuando estás tan cerca del abismo que puedes sentir el cal
or del Infierno rozarte la piel.

¿Qué ves en tu rostro reflejado en otros ojos? ¿Qué hace la muerte merecedora de tan inestimada vergüenza? ¿Qué hay en otros labios tan fuerte que ya no deseas perderte camino de la inestabilidad que antes solía ser suficiente? Explícale a mis inertes manos por qué ya no pueden necesitar tu tacto, por qué mis sordos oídos ya no pueden querer saborear el sentido de tu voz, por qué mi corazón debe continuar latiendo indefinidamente sin abrazar el temblor de tu interior. Explícale a mi vida como recuperar la tuya cuando me hayas dejado atrás.



"Prende mi corazón en una llama
y derrama el líquido de mi vida a tus pies,
donde siempre tenga un lugar en tus miserias".


Mi oscuridad tiene un precio y solamente tú puedes pagarlo.






Redactando desde su monocromático rincón,
- Shinju J. J. (11/04/2011), yoroshiku onegai shimasu.

Más nubes cubrieron el cielo hasta volverlo negro


Más nubes cubrieron el cielo hasta volverlo negro



Es lo correcto presentar tus respetos. Escoges un traje negro acorde con el rojo imperturbable de tus ojos, refrescas tu rostro frente a un reflejo que parece demasiado lejos de tus manos para ser alcanzado y conduces hasta el verde prado plagado de piedras pulidas con el corazón tal vez sentado a tu lado. Sabes que es lo correcto y, sin embargo, observas desde la distancia; porque es por la tarde, bajo un cielo azul de primavera, pero la luz del sol no es suficiente para iluminar el oscuro placer de la muerte llevándose su alma. Delicados llantos son desplazados hasta ti por la brisa, y se te encoge algo en el pecho, pero no quieres dejarlo salir. Sabes cómo terminará este cuento, lo sabías días atrás cuando tu teléfono seguía sonando a pesar de que no contestabas, lo sabías semanas atrás cuando su estela se emborronaba ante tus pasos tratando de seguir los suyos, lo sabías meses atrás cuando perdiste su mano de vista, lo sabías años atrás cuando por primera vez miraste a sus ojos y sentiste aquel escalofrío. Porque no estaba hecho para quedarse. Él lo había dicho, y lo había repetido. "No pertenezco a este lugar". Él lo había creído y lo había jurado. Bajo la lluvia, frente a tu puerta, entre tus brazos, bajo tus sábanas, en tu corazón y en el suyo cuando habían sido uno. Pero el respeto ya no quiere abandonarte porque hace tiempo que dejó su lugar a la desesperanza y la rabia, porque recordar sus gestos hace temblar tus manos y hace crecer la nostalgia. Porque el odio que sientes por ti mismo supera al odio que deseas sentir por él, que ya se ha ido al lugar que presumía suyo. Por eso tus rodillas tocan el suelo sobre su prisión en la tierra, en la soledad de horas contemplando su frío nombre grabado en piedra, con tu rostro húmedo, los puños cerrados y el corazón tendido lejos de tu cuerpo. Porque la luz desapareció y ahora resplandecen negras las nubes que sumergen tu rostro en el cielo.



"With every year that came to pass
more clouds appeared 'til the sky went black,
and there was no sunlight".*






(* Pertenece a Death Cab Fot Cutie).

Redactando desde su perdido rincón,
- Shinju J. J. (31/12/2010), yoroshiku onegai shimasu.

El tiempo no espera por nadie


Time waits for no one





Me pediste que te siguiera y, mientras, tú corrías en cualquier dirección sin mirar hacia atrás. Dijiste que la estela nunca se borraría, que siempre quedaría ese fino rastro de ti en cada camino que hubieses tomado. Aseguraste que tu vida estaría por siempre al alcance de mi mano, por turbulento que fuese el espacio entre nuestros cuerpos, por infinito que pareciese, por degradado que estuviese. El día que pusiste tu fría mano sobre mi hombro, prohibiéndome seguir adelante, prometiste que la luz no se apagaría nunca, ni la tuya, ni la mía.

Ahora, recogiendo los trozos que dejaste en tu viaje, recomponiendo pedazos de tus medias verdades, de tus falsas mentiras, me obligo a recordar las primeras y las últimas palabras que escuché salir de tus labios, cuando, mirándolos fijamente en su lento movimiento, me vi por primera vez mágicamente engañado por la deli
cadeza de su textura.

"It's such a beautiful lie".

Vi entonces la cruda realidad de una mentira escondida tras una belleza fuera de mi alcance. Pero lo dijiste con otros ojos mirándote y sin
saber que más decir. Con el tiempo pasando incondicionalmente ante los falsos espejos tras los que nos escondíamos. Con nuestras vidas avanzando lentamente pero ancladas en un instante de un pasado que ya era memorias y, sin embargo, no podía ser recuerdos.

Ahora puedo ver el mundo desde el cielo, recorriendo el último pequeño paso que me separa de volver a ver tu rostro, soñando vívidame
nte la remota posibilidad de que puedas volver a abrir los ojos, mas consciente de ésta hermosa mentira.

"We are all iluminated, lights are shining on our faces, blinding".
Hurt.







Redactando y reclutando desde su privado rincón,
- Shinju J. J. (28/09/2010), yoroshiku onegai shimasu.